Tormentas solares: el peligro en el cielo y su impacto en la tecnología

La importancia de las tormentas solares

El Sol es un astro uniforme y pacífico, aunque en ocasiones puede vomitar radiación y plasma de forma aleatoria y tener graves consecuencias para la humanidad.

¿Cómo funcionan las tormentas solares?

El Sol es como un océano caliente

Aunque parezca sólido, en realidad el Sol es como un océano de plasma muy caliente que fluye y da forma al campo magnético. Este campo magnético es mantenido por una doble fuerza llamada electromagnetismo y almacena enormes cantidades de energía.

El plasma solar y el viento solar

El Sol produce un constante flujo de plasma solar llamado viento solar que se parece a una suave lluvia. Pero a veces, el plasma se retuerce y acumula enormes cantidades de energía, lo que puede provocar tormentas solares.

Tipos de tormentas solares

Fulguraciones solares y eyecciones de masa coronal Hay diferentes tipos de tormentas solares, como las fulguraciones solares, que son maremotos de radiación de alta energía, y las eyecciones de masa coronal, que son catástrofes de plasma solar que pueden alcanzar la Tierra.

¿Cómo afectan las tormentas solares a la Tierra?

La protección de la atmósfera

Aunque las tormentas más pequeñas pueden dañar satélites o afectar a las comunicaciones, la atmósfera protege a los habitantes de la superficie de los peores efectos de las fulguraciones solares. El campo magnético de la Tierra desvía el plasma de las eyecciones de masa coronal y provoca auroras en los polos.

Supertormentas solares

Consecuencias de una supertormenta solar Las supertormentas solares, que se producen una o dos veces al siglo, pueden tener graves consecuencias si llegaran a alcanzar la Tierra. Al llegar, producen una onda de choque que comprime violentamente el campo magnético terrestre y transfiere energía a la magnetósfera.

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La tormenta geomagnética y su impacto en la tecnología

Consecuencias de una tormenta geomagnética Si el campo magnético de una CME (Masa Coronal de Erupción) se alinea con el de la Tierra, se pueden fusionar y estirar nuestro campo magnético formando una cola que se romperá y liberará explosivamente hacia la Tierra, causando una tormenta geomagnética.

Importancia de la tormenta geomagnética para la tecnología moderna

Aunque a nadie le importaba en siglos pasados, esta tormenta es muy relevante para la tecnología moderna que está cubierta de millones de kilómetros de cables que conducen electricidad y una compleja red de máquinas que la mantienen funcionando. La energía de la CME puede inducir corrientes en la red eléctrica que la apague o destruya las estaciones transformadoras.

Ejemplos históricos de tormentas geomagnéticas

El evento Carrington en 1859 fue la mayor tormenta geomagnética observada en la Tierra que causó fallos en el telégrafo por todo el mundo. En 2012, una tormenta tan fuerte como la de Carrington casi alcanza la Tierra causando daños en los sistemas electrónicos. La probabilidad de que se produzca una tormenta geomagnética es de un 12% por década.

Erupciones solares más potentes

Un estudio de 2019 concluyó que hasta las estrellas tranquilas como el Sol pueden crear erupciones inmensamente más potentes que las observadas en el sistema solar. Si nos alcanzara una tormenta así, las consecuencias serían catastróficas.

Dependencia de la electricidad en la sociedad

La electricidad es esencial para la iluminación, computadoras, comunicaciones, navegación, etc. Un corte eléctrico prolongado podría interrumpir la cadena de suministros y causar graves problemas como fallos en el agua, hospitales, supermercados, cosechas, etc. Restaurar una sociedad sin electricidad podría tomar años o décadas.

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¿Podrían las tormentas solares reenviarnos a la edad de piedra?

Aunque a la prensa pueda gustarle mucho que las tormentas solares nos reenvíen a la edad de piedra, es probable que no lo hagan. Afortunadamente, aunque no son previsibles, casi todos sus horribles efectos colaterales sí lo son.

Los científicos que observan el Sol tienen unas horas, incluso algunos días, para ver que llega una CME. Y los ingenieros que se ocupan de los sistemas que hacen que el mundo funcione son bien conscientes de los riesgos que las tormentas solares suponen.

Las estaciones y subestaciones transformadoras se pueden desconectar y provocar breves apagones preventivos. En otras palabras, podemos desenchufarlas. También se pueden abrir otras líneas para disipar la potencia extra.

Pero debemos prepararnos. Aunque el riesgo sea manejable, es real. El Sol nos baña con su cálida y agradable luz, pero un día podría enviarnos un monstruo para el que es mejor estar preparado.

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